Se pueden definir como actividades educativas sistemáticas no escolares cuya función es potenciar el desarrollo cultural y deportivo, contribuyendo a la formación integral del alumnado que las practica.
Las actividades extraescolares las encontramos dentro del ámbito de la educación no formal y pueden ser destinadas a reforzar la educación o a fomentar el ocio.
Nuestras hipótesis son:
- Los niños que realizan actividades extraescolares no disponen de tiempo suficiente para hacer los deberes y estudiar.
- Los niños prefieren realizar actividades extraescolares relacionadas con el ocio, mientras que los padres prefieren las actividades de refuerzo educativo.
Para poder rechazar o confirmar nuestras hipótesis pasamos unos cuestionarios a una serie de niños y a sus respectivos padres, los cuáles fueron:

Una vez analizadas las encuestas, nuestra primera hipótesis tuvo que ser rechazada, aunque sin embargo a medida que los cursos son más elevados, menos tiempo tienen.
Otra cuestión estaba dirigida a los intereses de los mismos, en la que los alumnos y sus padres se veían enfrentados, es decir, los niños prefieren actividades de ocio y tiempo libre mientras que los padres se decantan más por las actividades de refuerzo educativo, por tanto queda demostrada nuestra segunda hipótesis.
A su vez, realizamos una entrevista a una profesora de Educación Primaria para poder contrastar los resultados obtenidos con la opinión de un profesional.
Una vez realizado el trabajo pudimos observar que en la mayoría de los casos los niños tenían tiempo tanto para hacer los deberes como para ir a diferentes clases extraescolares, pero, ¿tenían tiempo parea dedicarlo a la familia o a jugar?

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